Hace un año escribí una guía
sobre el uso de la inteligencia artificial desde la terminal. Lo
esencial sigue siendo válido, pero una parte importante ha quedado
desfasada: casi todas estas herramientas han pasado a requerir una
suscripción de pago. Quien siga hoy aquellas instrucciones se encontrará
con límites y precios que entonces no existían.
Este artículo pone al día el panorama. Es una introducción breve para
quien empieza: qué son estas consolas, qué cuesta cada una en septiembre
de 2026, cómo se instalan y cómo se dan los primeros pasos.
Pódcast del artículo realizado por Gemini Notebook
Pódcast del artículo realizado por Gemini Notebook
Qué son
Estamos acostumbrados a usar la IA en una página web. Una
consola de IA es el mismo modelo, pero instalado en
nuestro ordenador y manejado desde una ventana de texto: la terminal del
sistema. Se habla con ella igual que en el chat, escribiendo lo que
queremos.
La diferencia no está en la conversación, sino en lo que puede hacer.
La IA en la web no ve nuestro ordenador: hay que subirle los archivos de
uno en uno y bajar después los resultados. La consola trabaja
directamente en la carpeta desde la que la hemos abierto, así que puede
leer, escribir, convertir y ordenar decenas de archivos sin que
intervengamos. Renombrar con un criterio común las fotos de una salida,
convertir a PDF los documentos de una unidad, sacar la transcripción de
unos audios o construir un recurso interactivo de varios archivos son
tareas que en la web resultan tediosas y en la consola se piden en una
frase.
No hace falta un ordenador potente. El programa solo pone en contacto
nuestro equipo con el servicio en Internet, de modo que un portátil
modesto es suficiente.
Lo que ha
cambiado: ahora casi todo es de pago
El cambio de este año afecta a lo esencial, que es el acceso. Lo que
en 2025 era gratuito y generoso hoy está limitado o cerrado.
Gemini CLI ya no existe para el usuario particular.
Google la limitó primero a los modelos Flash y, el 18 de junio
de 2026, dejó de atender peticiones de las cuentas personales,
tanto gratuitas como de pago. Su sustituta es Antigravity
CLI, que se instala aparte y se abre con la orden
agy. Gemini CLI sobrevive solo para las licencias
corporativas de Gemini Code Assist y para quien pague por clave de
API.
Qwen Code era la alternativa gratuita. Su acceso
libre con cuenta de Qwen se retiró el 15 de abril de
2026 y ahora necesita un plan de Alibaba Cloud o una clave de
API de pago.
Codex, en cambio, ha ido en sentido contrario:
OpenAI lo ha incluido en todos los planes de ChatGPT,
incluido el gratuito, aunque en este último solo para un uso
mínimo.
Claude Code nunca fue gratuito y sigue sin
serlo.
Copilot CLI, de GitHub, tampoco funciona con el
plan gratuito de Copilot.
Resumen del acceso a cada consola según el plan contratado, en
septiembre de 2026.
Qué hay hoy y qué cuesta
Consola
Empresa
Sin pagar nada
Con suscripción
Antigravity CLI
Google
Sí, con una cuota que se renueva cada semana
Google AI Pro (21,99 €/mes) o Ultra, con cuota mayor cada cinco
horas
Codex
OpenAI
Sí, uso mínimo con el plan gratuito de ChatGPT
ChatGPT Go (8 $), Plus (20 $) o Pro (desde 100 $)
Claude Code
Anthropic
No
Claude Pro (20 $/mes) o Max (desde 100 $)
Copilot CLI
GitHub
No
Cualquier plan de pago de Copilot
Qwen Code
Alibaba
No desde abril de 2026
Plan de Alibaba Cloud o clave de API
Dos advertencias sobre los precios, que son los del 10 de septiembre
de 2026 y conviene comprobar antes de pagar:
El plan Google AI Plus (4,99 €/mes) no amplía nada
aquí. Es el más barato de Google y resulta tentador, pero para
la consola cuenta igual que no tener plan: la cuota mayor es solo de AI
Pro y AI Ultra.
Las suscripciones incluyen un límite de uso por ventanas de
pocas horas. En un trabajo intenso se agota antes de lo que
parece, y entonces no queda más que esperar o pagar más.
Existen también consolas de código abierto, como OpenCode, que
funcionan con el modelo que se les indique, incluidos los de proveedores
más económicos o los que se ejecutan en el propio ordenador. Son
flexibles, pero exigen configurarlas y entender qué se está contratando,
así que no son el punto de partida recomendable.
Instalación
Primero se abre la terminal del sistema
operativo:
Windows: pulsar la tecla de Windows, escribir
PowerShell y abrir el programa.
Mac: abrir Launchpad, escribir
Terminal y hacer clic en la aplicación.
Linux: buscar Terminal en el menú de
aplicaciones, o pulsar CTRL + ALT + T.
Y allí se escribe una de las siguientes órdenes, según la consola que
se quiera instalar. Basta elegir una herramienta: no hay ninguna ventaja
en instalar las tres.
Ninguna de las tres necesita ya Node.js: las tres traen su propio
instalador. Si alguien tiene todavía instalada la antigua Gemini CLI,
puede desinstalarla: con una cuenta personal ya no responde.
Codex, la de OpenAI. En Mac y Linux:
curl -fsSL https://chatgpt.com/codex/install.sh | sh
Si algo falla, lo más práctico es copiar el mensaje de error y
pegárselo a la IA de la web: son errores conocidos y los resuelve en un
par de intentos.
Los primeros pasos
Abrir la consola en
la carpeta de trabajo
Esto es lo más importante y lo que más se olvida. La IA trabaja sobre
la carpeta desde la que se ha arrancado, de modo que nunca
conviene abrirla en la carpeta personal ni en la raíz del
disco, donde tiene a la vista todo lo que guardamos. Se crea
una carpeta para el trabajo en cuestión y se abre allí:
En Windows, abrir la carpeta en el explorador de
archivos, pulsar CTRL + L y escribir powershell.
En Mac, desde Finder, con el botón derecho sobre la
carpeta y «Nueva terminal en la carpeta».
En Linux, con el botón derecho en un espacio vacío
de la carpeta y «Abrir en un terminal».
Una vez dentro, se escribe agy, codex o
claude, según lo que hayamos instalado, y se pulsa Enter.
La primera vez se abrirá el navegador para iniciar sesión con nuestra
cuenta; después ya no lo volverá a pedir.
Hablar con ella
A partir de aquí se escribe lo que queremos, en lenguaje corriente y
con el mismo detalle que en la web. Conviene empezar por algo inofensivo
y comprobable, como pedirle que describa lo que hay en la carpeta.
Antigravity CLI, la consola de Google, resumiendo una carpeta de
trabajo. Arriba indica la cuenta, el modelo y la carpeta.Codex, la consola de OpenAI, resumiendo el contenido de una
carpeta. En el recuadro superior indica el modelo que utiliza y la
carpeta en la que trabaja.
Cuando la tarea implique tocar nuestros archivos o ejecutar un
programa, pedirá permiso. Se le puede dar una sola vez
o para el resto de la sesión. Es la protección principal que tenemos:
merece la pena leer qué pide antes de aceptar.
Claude Code, antes de crear un archivo, enseña lo que va a
escribir y espera la respuesta.
Cuatro comandos que sirven
en todas
/ muestra la lista completa de comandos disponibles,
con una descripción de cada uno. Son muchos, y esta es la forma de
descubrirlos sin buscar en la documentación.
/model indica qué modelo se está usando y permite
cambiarlo, en las tres. Conviene usarlo en lugar de fiarse de lo que se
leyó en un artículo: los modelos cambian cada pocos meses. Codex y
Claude Code tienen además /status, que muestra el plan y el
consumo, y Antigravity CLI, /usage, que muestra cuánta
cuota queda.
/init hace que examine la carpeta y escriba un resumen
de lo que contiene, que usará como memoria a partir de entonces. Está en
Codex y en Claude Code, y conviene ejecutarlo al empezar en una carpeta
que ya tenga archivos; Antigravity CLI no lo tiene.
/exit cierra la consola, y en Codex y Claude Code vale
también /quit. En las tres se consigue lo mismo pulsando
dos veces CTRL + C.
Darle memoria
Cada consola lee, al arrancar, un archivo de texto en formato
Markdown con instrucciones permanentes que hay que dejar en la carpeta
de trabajo: AGENTS.md para Antigravity CLI y para Codex, y
CLAUDE.md para Claude Code. Codex y Claude Code buscan
además uno general en su carpeta de configuración (~/.codex
y ~/.claude, y en Windows %USERPROFILE%\.codex
y %USERPROFILE%\.claude), que se aplica a todo lo que
hagamos con ellas.
Es el equivalente a la personalización de los chats web, y vale la
pena dedicarle diez minutos: nuestro nombre, las asignaturas que
impartimos, el nivel del alumnado o la licencia que queremos en todo lo
que produzca. Se escribe una vez y lo tiene en cuenta siempre.
Tres atajos que ahorran
tiempo
Cuando la consola deja de dar respeto, estos tres recursos son los
que más se usan a diario.
Arrancar con el trabajo ya encargado. No hace falta
abrir la consola y escribir después: la instrucción puede ir en la misma
orden de arranque, y la consola aparece ya trabajando. En Antigravity
CLI se pasa con -i, y en Codex y Claude Code basta con
escribirla detrás, entre comillas:
agy -i "Lee los archivos .txt de esta carpeta y dime qué contienen"
claude "Lee los archivos .txt de esta carpeta y dime qué contienen"
Pedir algo sin llegar a entrar. Para un encargo
suelto, la opción -p devuelve la respuesta en la terminal
del sistema y termina, sin abrir ninguna sesión. Es lo cómodo para una
consulta rápida o para dejar preparada una tarea:
agy -p "Renombra las fotos de esta carpeta como salida-01, salida-02, y así"
claude -p "Renombra las fotos de esta carpeta como salida-01, salida-02, y así"
Codex funciona de otra manera: usa codex exec "…", y si
la carpeta no está controlada con Git, avisa de que hay que añadir
--skip-git-repo-check.
Cuatro teclas. En la terminal el ratón no sirve de
mucho, y estas suplen casi todo: CTRL + A y CTRL + E llevan el cursor al
principio y al final de la línea; CTRL + L limpia la pantalla; CTRL + R,
en la terminal del sistema, busca entre las órdenes ya escritas mientras
tecleamos, que evita volver a escribir las largas; y CTRL + C interrumpe
lo que la IA esté haciendo, sin cerrar la sesión. En Linux, además,
copiar y pegar son CTRL + MAYÚS + C y CTRL + MAYÚS + V, porque CTRL + C
está ocupado en interrumpir.
Antes de empezar, dos
precauciones
La privacidad depende del plan. En las cuentas
personales gratuitas de Google, las conversaciones pueden usarse para
entrenar los modelos salvo que se desactive expresamente. Los planes de
pago, los corporativos y los de Workspace for Education ofrecen
garantías mayores. La regla práctica es no poner en la consola datos del
alumnado ni documentación confidencial del centro, igual que en el chat
web.
Conviene mirar lo que hace. Una consola de IA puede
borrar y sobrescribir archivos, y se equivoca. Trabajar sobre una copia,
o en una carpeta controlada con Git, evita disgustos que de otro modo no
tienen vuelta atrás.
Qué elegir
Para quien no quiera pagar nada, hoy la opción con más recorrido es
Antigravity CLI, cuya cuota semanal gratuita da para
las tareas mecánicas con archivos, que es justamente donde la consola
aporta más al trabajo diario. El plan gratuito de ChatGPT también
permite probar Codex, aunque con muy poco margen.
Para quien ya pague una suscripción, lo sensato es usar la que tenga:
con ChatGPT, Codex; con Claude, Claude
Code; con Google AI Pro, Antigravity CLI. La
diferencia entre ellas es hoy menor que la diferencia entre usar una
consola y no usar ninguna.
Y si la ventana de texto se hace cuesta arriba, conviene saber que
Claude, ChatGPT y el propio Antigravity tienen ya aplicación de
escritorio o editor propio, con las mismas capacidades y sin terminal a
la vista. La terminal es el camino más directo, no el único.
Este artículo es una nueva revisión del Marco
para la Integración de la IA Generativa en las Tareas Educativas
(MIAE), originalmente publicado en agosto de 2024. La versión 2.1 parte
de la v.2
revisada y mantiene sus seis niveles y el criterio de autonomía y
contribución de la IA. Los ajustes aclaran sus fronteras y la
clasificación de tareas que combinan distintas formas de utilizarla.
Web del MIAE: el marco completo, la guía rápida, la ficha para declarar el uso de IA en una tarea, la infografía y el PDF están disponibles en jjdeharo.github.io/miae, en castellano, catalán, euskera, gallego e inglés.
Pódcast del artículo realizado con Gemini Notebook · 34 minutos
Cambios en la versión 2.1
Esta revisión aclara la redacción de ideas humanas en el nivel 1 y su
diferencia con la planificación del nivel 2. Precisa la reconstrucción
del nivel 3 y la cocreación del nivel 4, que también puede partir de una
idea enteramente humana. Añade orientaciones para tareas que evolucionan
o combinan niveles y distingue la generación autónoma de un recurso de
su utilización posterior. Se conservan los seis roles del marco.
Autores como los del citado trabajo y otros como Matt Miller se
centran en el plagio y el engaño académico como motor
de las categorizaciones que proponen en sus trabajos. Aunque el aspecto
ético es muy importante, no nos hemos querido centrar
únicamente en él, ya que puede producir una clasificación sesgada, poco
natural y de aplicación limitada a la integridad y ética académica.
Además, se ha intentado eliminar la confusión que tienen las escalas
anteriores, intentando que sean lógicamente coherentes en su
progresión.
Este marco se ha generalizado para la integración de la IA generativa
en las tareas educativas (MIAE), sobre todo para clarificar el
uso que se hace de la IA en los trabajos docentes. Desde este
punto de vista es aplicable tanto para el alumnado como para el
profesorado. Esta visión tiene innegables ventajas
Permite situar al alumnado y al profesorado en un marco
comprensible, clarificando la relación que mantienen con la IA.
Esto facilita una mayor transparencia y entendimiento sobre el uso de la
tecnología en el entorno educativo.
Establece fronteras claras para el empleo de la IA
en el aula, permitiendo a los educadores delimitar el grado de
intervención de la IA que desean permitir según los objetivos
educativos. Estas fronteras incluyen consideraciones sobre el plagio y
el engaño, asegurando que se mantenga la integridad académica.
Ofrece una guía para integrar la IA en el currículum, proporcionando
un enfoque estructurado que ayuda a maximizar los
beneficios educativos de la IA mientras se minimizan los riesgos
asociados con su uso indebido.
El marco se basa en el grado de autonomía y contribución de la IA en
el proceso educativo, progresando desde la ausencia total de IA hasta la
generación autónoma de contenido por IA para uso educativo, supervisado
por humanos. Esta aproximación no solo aborda las preocupaciones éticas,
sino que también ofrece un enfoque para comprender y utilizar la IA en
diversos contextos educativos, desde trabajos escritos hasta proyectos,
presentaciones y desarrollo de materiales didácticos. Esta integración
permite a los docentes y estudiantes aprovechar al máximo las
capacidades de la IA, promoviendo un aprendizaje y una enseñanza más
eficaces.
Escala de integración
de la IA generativa
La escala consta de 6 niveles. El primer nivel, que se añade por
coherencia, es la ausencia de IA, motivo por el que se le ha numerado
como 0.
A modo de mapa conceptual, la progresión de los roles en la escala
puede resumirse de la siguiente manera:
Nivel 0: La persona crea.
Nivel 1: La persona crea, la IA reformula.
Nivel 2: La persona crea, la IA planifica.
Nivel 3: La IA crea un borrador, la persona
construye.
Nivel 4: La persona y la IA cocrean.
Nivel 5: La IA crea, la persona supervisa.
La progresión describe cómo se reparte el trabajo,
no la cantidad de palabras generadas ni la calidad del resultado o del
aprendizaje. Los niveles no son acumulativos: una actividad de nivel 4
no tiene que pasar antes por todos los niveles anteriores. La adecuación
de cada uso depende de los objetivos de la tarea.
Cómo clasificar una
tarea y sus cambios
Primero se delimita qué tarea o componente se clasifica y
quién la realiza. Generar un texto para analizarlo y elaborar
su análisis son procesos distintos. También pueden distinguirse el
texto, las imágenes o el código de un mismo proyecto cuando su
elaboración sigue procesos diferentes. Se distinguen unidades con una
función reconocible en el trabajo, y se hace explícita su relación con
el conjunto.
El nivel se determina por la contribución de la IA y el papel de la
persona en el desarrollo del resultado, considerando el proceso
completo. No queda fijado por la primera petición ni por el origen de la
idea. Una actividad puede comenzar como reformulación de nivel 1 y
convertirse en cocreación de nivel 4. Del mismo modo, un texto generado
autónomamente puede acabar siendo un borrador que la persona reconstruye
significativamente, dando lugar a un proceso de nivel 3. La
clasificación provisional puede cambiar al conocer el trabajo
posterior.
En los procesos mixtos conviene indicar los niveles por fases
o componentes. Por ejemplo, «nivel 2 en la planificación y
nivel 1 en la reformulación de un desarrollo humano», o «texto sin IA e
ilustración de nivel 5». Si se necesita una sola cifra, se indica el
nivel que caracteriza el desarrollo del producto principal, acompañado
de las diferencias relevantes. Cuando ningún nivel lo describe
suficientemente, se declara el proceso mixto y se especifican los
niveles que intervienen.
No se asigna automáticamente el nivel más alto de cualquier
interacción. Para valorar una aportación se observa su función, su
alcance y cómo se incorpora o transforma. Una aportación
sustantiva modifica el contenido, el razonamiento, la
organización conceptual o el funcionamiento del producto. Puede ser
breve y decisiva, como una distinción que cambia la conclusión. Su
importancia no basta para determinar el nivel: también cuenta si la
persona la desarrolla, la reconstruye, cocrea con la IA o la acepta tras
supervisarla.
Una respuesta descartada sin influencia en el trabajo no obliga a
elevar el nivel del producto. Conviene registrar la consulta; no sería
correcto afirmar que no se utilizó IA en ninguna etapa. Tampoco basta
con comprobar si se copió una respuesta: una sugerencia puede influir en
un argumento aunque se exprese después con otras palabras. Las
correcciones de estilo siguen siendo nivel 1, incluso cuando mejoran
mucho la claridad.
Infografía del MIAE v2.1 realizada por Gemini Notebook.
Resumen de niveles
A continuación presentamos una breve descripción de cada nivel que
ayuda a localizar fácilmente aquel en el que nos encontramos o nos
interesa. Más adelante hay una descripción más exhaustiva con numerosos
ejemplos, tanto para el alumnado como para el
profesorado.
Nivel 0 – Trabajo completamente humano: No hay uso
de IA en ninguna etapa. Todo el contenido, ideas y estructura son
generados exclusivamente por el humano utilizando recursos
tradicionales.
Nivel 1 – Asistencia técnica por IA: La IA se
utiliza para tareas mecánicas (corrección ortográfica, formateo) o para
procesar y reformular información existente (como resumir, traducir o
redactar un texto a partir de ideas y notas proporcionadas por la
persona). La IA no aporta ideas, análisis o conceptos nuevos al
contenido original.
Nivel 2 – Planificación y estructuración asistida por
IA: La IA ayuda en la generación inicial de ideas y en la
estructuración del trabajo, pero todo el contenido final es desarrollado
por el humano. Sus propuestas sirven para planificar; la persona realiza
el desarrollo y la redacción final.
Nivel 3 – Asistencia parcial de IA (Uso de borradores o
«esqueleto»): La IA genera borradores iniciales o «esqueletos»
que ya desarrollan contenido, más allá de reformular material
proporcionado. El humano utiliza este material como un punto de
partida, pero asume la autoría principal, reescribiendo,
adaptando y construyendo significativamente sobre la base generada por
la IA. La interacción es principalmente unidireccional: la IA produce y
el humano revisa y modifica.
Nivel 4 – Colaboración avanzada humano-IA
(cocreación): Hay un diálogo continuo y
bidireccional en el que la persona y la IA contribuyen al
desarrollo del contenido. La persona guía, contrasta y refina las
aportaciones durante la elaboración. El resultado es una fusión
estrecha y cocreada del trabajo de ambos. La idea inicial puede
ser completamente humana; el número de intercambios, por sí solo, no
determina la cocreación.
Nivel 5. Supervisión humana de IA autónoma: La IA
genera el producto final de forma autónoma basándose en parámetros
humanos. El humano actúa solo como supervisor final, revisando la
calidad y validando el producto antes de usarlo.
Descripción de cada nivel
A continuación se detallan cada uno de los niveles y se dan algunos
de los aspectos clave que los definen. Damos ejemplos para alumnado y
profesorado, pero en muchas ocasiones son intercambiables.
Nivel 0. Trabajo
completamente humano
No hay uso de IA en ninguna etapa. Todo el contenido, ideas y
estructura son generados exclusivamente por el humano utilizando
recursos tradicionales.
En este marco, la ausencia de IA se refiere a la IA generativa
utilizada para realizar la tarea. Utilizar Internet o una herramienta
digital no implica por sí mismo recurrir a ella. Los ejemplos siguientes
presuponen que la persona realiza la actividad sin asistencia
generativa.
Características clave
No se utiliza IA generativa en ningún momento durante la tarea.
Se depende exclusivamente del conocimiento, comprensión y
habilidades propias del individuo.
Todas las ideas, análisis y contenidos son generados por la
persona.
Se utilizan únicamente recursos tradicionales (Internet, libros,
artículos, notas, etc.).
Ejemplos para el alumnado
Exámenes escritos en clase.
Debates supervisados.
Trabajos sin acceso a IA.
Generación de ideas sin tecnología.
Exámenes orales.
Sesiones de preguntas y respuestas o discusiones formativas entre
estudiantes y educadores.
Ejemplos para el profesorado
Diseñar preguntas de examen basadas en el contenido del curso sin
utilizar herramientas de IA.
Redactar rúbricas y criterios de evaluación para los exámenes.
Desarrollar planes de lecciones utilizando solo recursos
tradicionales (Internet, libros de texto, artículos académicos, notas de
clase).
Diseñar actividades y ejercicios que fomenten la participación
activa de los estudiantes.
Nivel 1. Asistencia técnica
por IA
La IA se utiliza para tareas mecánicas (como corrección ortográfica o
formateo) o para procesar y reformular información existente (como
resumir, traducir u organizar en tablas). La IA no aporta ideas,
análisis o conceptos nuevos que no estuvieran presentes en el
contenido original.
La persona puede proporcionar sus ideas, argumentos, notas o
contenidos y pedir que la IA los transforme en un texto
elaborado. Este uso como redactor avanzado sigue siendo nivel 1
si la IA se limita a expresarlos, reorganizarlos o reformularlos
fielmente. No es necesario que el material inicial sea un texto ya
redactado. Aportar solo un tema o una idea general no equivale a
proporcionar el contenido que la IA desarrollará. La novedad se valora
respecto al material y al desarrollo aportados, no respecto a lo que la
persona pudiera tener en mente sin haberlo explicitado.
La reorganización de este nivel es expresiva: mejora el orden o la
presentación conservando las relaciones aportadas. Si la IA propone una
jerarquía argumental, nuevas relaciones conceptuales o qué aspectos
desarrollar, interviene en la planificación o en el desarrollo del
contenido y debe examinarse el nivel correspondiente. Cambiar una
palabra por un sinónimo fiel no equivale a introducir una distinción
conceptual nueva.
Características clave
La IA actúa como una herramienta de apoyo que no genera
ideas o conocimiento nuevo, pero puede reorganizar y reformular
la información existente.
Se limita a tareas mecánicas y de reformulación (resúmenes, creación
de tablas, correcciones, traducciones, etc.).
El contenido resultante se basa estrictamente en las ideas
del material original, sin añadir nuevos análisis o conceptos
por parte de la IA.
La persona mantiene el control total sobre el contenido y las
decisiones.
Ejemplos para el alumnado
Usar la IA para resumir un texto, donde el resultado se
limita a condensar las ideas ya presentes en el original.
La IA organiza datos en tablas, facilitando la presentación sin
alterar la información original.
Utilizar la IA para traducir un texto a otro idioma, verificando la
precisión de la traducción y que esta no añada o altere las
ideas del original.
Corrección gramatical, de puntuación y ortográfica: La persona puede
usar IA para identificar y corregir errores gramaticales, de puntuación,
ortográficos y sintácticos en su trabajo.
Elección de palabras: La IA puede sugerir términos adecuados o
sinónimos para reemplazar palabras y frases más simples, ayudando a
clarificar la escritura.
Proporcionar las notas y los argumentos completos de un trabajo y
pedir a la IA que los redacte con claridad, comprobando que conserva su
sentido y no añade explicaciones o conclusiones nuevas.
Ejemplos para el
profesorado
Organizar datos en tablas o gráficos para presentaciones,
facilitando la visualización de la información sin alterar el contenido
original.
Corrección gramatical, de puntuación y ortográfica en documentos y
materiales educativos, mejorando la calidad del texto.
Sugerencia de términos adecuados o sinónimos para mejorar la
claridad de las guías de estudio y materiales escritos.
Asistencia en la preparación de planes de lecciones, resumiendo y
organizando información proporcionada según los objetivos y criterios ya
establecidos por el docente.
Extraer listas de términos y conceptos clave presentes en el
material proporcionado para exámenes y guías de estudio, siguiendo los
criterios de selección del docente.
Apoyo en la revisión de trabajos y tareas de los estudiantes,
utilizando IA para identificar errores de expresión y proporcionar
correcciones lingüísticas, sin evaluar ni desarrollar el contenido
disciplinar.
Nivel
2. Planificación y estructuración asistida por IA
La IA ayuda en la generación inicial de ideas y en la estructuración
del trabajo, pero todo el contenido final es desarrollado por el humano.
Sus propuestas sirven para planificar; la persona realiza el desarrollo
y la redacción final.
Este nivel incluye proponer una estructura, una secuencia argumental
o un plan de desarrollo. Las ideas y la organización sugeridas pueden
orientar el resultado; la IA no elabora los argumentos, análisis o
soluciones que lo constituyen. Si se vuelve a planificar durante el
trabajo, esa ayuda sigue siendo de nivel 2 mientras conserve esta
función preparatoria.
Si la IA ayuda a planificar, la persona desarrolla después todo el
contenido y finalmente la IA lo reformula sin añadir ideas, se combinan
nivel 2 en la planificación y nivel 1 en la
reformulación. Si, además de planificar, la IA desarrolla el
contenido, hay que examinar los niveles 3, 4 o 5 según el papel
posterior de la persona.
Características clave
La IA se utiliza principalmente para la generación de ideas
iniciales y la estructuración de contenidos.
Ayuda en el diseño y planificación del trabajo, pero no en la
creación del contenido final.
El humano utiliza las sugerencias de la IA como punto de partida,
pero desarrolla el trabajo por sí mismo, aplicando su propio criterio y
conocimiento.
El producto final no incorpora desarrollo ni redacción realizados
por la IA, aunque las ideas y estructuras sugeridas pueden orientar el
trabajo.
La persona es responsable de evaluar críticamente, seleccionar y
desarrollar las ideas generadas por la IA, asegurando que el producto
final sea el resultado de su propio análisis y comprensión.
La contribución de la IA se limita a la preparación del trabajo o de
sus partes, mientras que la ejecución y el desarrollo detallado son
realizados enteramente por el humano.
Ejemplos para el alumnado
Fases iniciales de un trabajo. Uso de IA para
generar ideas y crear un esquema o índice para un ensayo, pero la
redacción final se realiza sin IA.
Lluvia de ideas. Los estudiantes pueden usar IA
para generar ideas o posibles enfoques para resolver problemas. Estas
ideas se discuten, filtran y refinan; el alumnado elabora después las
soluciones.
Esquemas. Las personas pueden usar IA para crear
esquemas de su trabajo como herramienta de planificación. Estos esquemas
sirven como guía para el desarrollo humano del trabajo; su organización
puede reflejarse en el resultado. Si el encargo consiste en entregar el
propio esquema como producto final, su generación debe clasificarse como
tal y no como mera planificación.
Asistencia en la investigación. La IA puede sugerir
temas, áreas de interés o fuentes útiles para la investigación, también
a través de buscadores.
Ejemplos para el
profesorado
Elaborar el plan de una lección. Usar IA para
generar ideas y crear un esquema o índice para un plan de lección, pero
el desarrollo final del plan se realiza sin IA.
Esquemas. Crear esquemas estructurados para
unidades de estudio o programas de curso utilizando IA, como guía para
que el profesor desarrolle después las unidades o el programa.
Asistencia en la investigación académica. La IA
puede sugerir temas, áreas de interés o fuentes útiles para
investigaciones educativas, facilitando la búsqueda de referencias.
Generación de ideas para proyectos de clase y
actividades. La IA da ideas para actividades que luego son
creadas, adaptadas y refinadas por el profesor.
Nivel
3. Asistencia parcial de IA (uso de borradores o «esqueleto»)
La IA genera borradores iniciales o «esqueletos» que ya desarrollan
contenido, más allá de reformular material proporcionado. El humano
utiliza este material como un punto de partida, pero asume la autoría
principal, reescribiendo, adaptando y construyendo significativamente
sobre la base generada por la IA. La interacción es principalmente
unidireccional: la IA produce y el humano revisa y
modifica.
Un «esqueleto» de este nivel contiene un desarrollo inicial que la
persona reconstruye; un índice que solo orienta el trabajo corresponde
al nivel 2. La reconstrucción significativa afecta al contenido, al
razonamiento o al funcionamiento del resultado. No basta con seleccionar
una respuesta o introducir retoques de estilo. Puede haber consultas
posteriores a la IA sin que el proceso sea nivel 4, si la persona sigue
realizando el desarrollo principal por sí misma.
Características clave
La interacción es principalmente unidireccional: la IA produce, el
humano revisa y modifica.
El humano utiliza la IA para generar borradores, propuestas o
«esqueletos» que sirven como punto de partida.
El uso de la IA se centra en tareas específicas donde aporta
eficiencia, permitiendo al humano enfocarse en aspectos que requieren
otras habilidades.
La persona mantiene un control significativo sobre el proceso y el
resultado, asumiendo la autoría final del contenido.
Ejemplos para el alumnado
Redacción de secciones de un informe. La IA puede
redactar un borrador inicial de una sección. Los estudiantes revisan
esta sección, realizando modificaciones, añadiendo sus propias ideas y
asegurando que el contenido final refleje su comprensión y análisis
personal.
Análisis de datos. La IA lleva a cabo el análisis
preliminar de un conjunto de datos y genera gráficos o tablas y los
interpreta. Los alumnos revisan y reelaboran significativamente esa
interpretación, incorporan sus conclusiones y construyen un informe
propio sobre las implicaciones de los datos.
Redacción de preguntas para un cuestionario. La IA
genera las preguntas de un cuestionario y la persona las selecciona y
reelabora significativamente, revisando su planteamiento, los contenidos
que evalúan y su adecuación a las necesidades concretas.
Creación de presentaciones. La IA genera un
borrador de una presentación y el alumnado desarrolla y reorganiza sus
argumentos, incorpora explicaciones propias y adapta los
materiales.
Ejemplos para el
profesorado
Generación de recursos didácticos. La IA crea
borradores de recursos didácticos, como guías de lectura o materiales
suplementarios. El profesor revisa, adapta y desarrolla estos recursos
para asegurarse de que sean adecuados para las necesidades específicas
de sus estudiantes y el currículo.
Diseño de actividades de aprendizaje. La IA propone
una serie de actividades para una unidad temática. El profesor evalúa
cada actividad, modifica algunas para hacerlas más interactivas o
relevantes para su contexto específico, y añade nuevas actividades
basadas en su experiencia y conocimiento de las necesidades de
aprendizaje de sus estudiantes.
Desarrollo de casos prácticos. La IA genera un
listado de posibles casos prácticos basados en los conceptos clave del
curso. El docente selecciona, revisa y enriquece el caso, añadiendo
contexto real y preguntas de análisis que fomenten el pensamiento
crítico y la aplicación práctica de los conocimientos adquiridos.
Creación de exámenes. La IA propone un conjunto de
preguntas para un examen. El profesor selecciona las más apropiadas,
modifica otras para ajustar su dificultad o enfoque, y añade sus propias
preguntas para asegurar una evaluación completa y equilibrada de los
conocimientos y habilidades de los estudiantes.
Nivel 4.
Colaboración avanzada humano-IA (cocreación)
Hay un diálogo continuo y bidireccional en el que la
persona y la IA contribuyen al desarrollo del contenido. La persona guía
activamente a la IA durante esa elaboración, contrastando y refinando
las aportaciones a través de la conversación. El resultado es una
fusión estrecha y cocreada del trabajo de ambos, donde
la IA actúa como un colaborador activo.
La idea inicial puede ser completamente humana. Lo que define la
cocreación es que el diálogo interviene en su desarrollo mediante
aportaciones de ambos. La persona puede contribuir con argumentos,
objeciones, criterios y decisiones de contenido expresados en la
conversación; no es necesario que escriba directamente una parte del
texto final.
La repetición de instrucciones, la aceptación de propuestas o las
peticiones de cambios de estilo no bastan por sí solas. Tampoco una
conversación limitada a preparar ideas que la persona desarrollará
después sin IA. Debe haber elaboración compartida del contenido de la
tarea, con dirección y juicio humano durante ese desarrollo.
Características clave
Hay un diálogo continuo y bidireccional entre el humano y la IA, con
iteraciones en las que ambos desarrollan y refinan el contenido.
El humano mantiene un papel crucial en la dirección, refinamiento y
validación del trabajo, asegurando la coherencia general y la calidad
del producto final.
La creatividad y el juicio crítico del humano se aplican para
mejorar, personalizar y dar coherencia al resultado de la IA.
La persona actúa como coordinadora y directora del proyecto, tomando
decisiones críticas sobre la estructura, el contenido y la presentación
del trabajo.
Ejemplos para el alumnado
Proyecto de investigación. El estudiante y la IA
colaboran en un proceso iterativo. La IA ayuda a buscar fuentes,
proponer borradores de texto y crear gráficos. El estudiante dialoga con
la IA para ajustar dicho contenido, pidiendo correcciones, ampliaciones
y cambios de enfoque para asegurar su precisión y relevancia.
Trabajo escolar. El alumno proporciona los datos
necesarios para hacer el trabajo. La IA redacta un informe que es
examinado por el primero, quien le indica las correcciones a realizar.
Se establece un diálogo donde el alumnado contrasta las
interpretaciones, aporta argumentos y decide qué explicaciones revisar o
ampliar con la IA.
Resolución de problemas matemáticos. La IA
proporciona pasos y soluciones detalladas para problemas avanzados. El
estudiante contrasta los pasos, propone razonamientos y desarrolla con
la IA soluciones alternativas, justificando las decisiones que incorpora
a la respuesta final. Pedir explicaciones para comprender una solución
ya dada no basta, por sí solo, para clasificar su elaboración como
cocreación.
Creación de un pódcast histórico. Un estudiante
comienza proporcionando a la IA su idea general. La IA genera un esquema
inicial. El estudiante revisa este esquema, solicita cambios y pide a la
IA que amplíe ciertos aspectos. La IA produce borradores de guiones que
el estudiante edita. Colaboran en la creación de notas y materiales
complementarios. Este proceso continúa hasta que el pódcast alcanza un
alto nivel de calidad.
Modelo matemático aplicado al cambio climático. El
estudiante describe el problema a la IA. La IA sugiere enfoques y la
estudiante pide que los desarrolle. Solicita a la IA un borrador del
modelo. El estudiante revisa el modelo, ajusta variables e incorpora
factores adicionales con la ayuda de la IA. La IA genera visualizaciones
y el proceso iterativo continúa refinando el modelo.
Ejemplos para el
profesorado
Planificación de unidades didácticas. El profesor y
la IA diseñan iterativamente una unidad completa. El profesor pide
objetivos, la IA los genera, el profesor solicita ajustarlos para su
contexto, la IA sugiere actividades y el profesor pide modificarlas, en
un diálogo constante.
Desarrollo de evaluaciones. El profesor colabora
con la IA para generar preguntas, rúbricas y criterios de evaluación. A
través de un diálogo, refina el nivel de dificultad, solicita
variaciones de las preguntas y ajusta las rúbricas hasta que se alinean
con los objetivos del curso.
Desarrollo de materiales interactivos. El profesor
dirige a la IA para crear borradores de simulaciones o juegos. A través
de iteraciones, el profesor revisa, solicita ajustes en la mecánica o el
contenido y complementa los materiales, co-creando un recurso atractivo
y efectivo.
Desarrollo de una idea propia. El docente parte de
una idea completamente suya y pide ayuda para redactarla. Durante el
diálogo, la IA propone desglosar conceptos, explorar consecuencias,
introducir distinciones o profundizar determinados aspectos. El docente
contrasta esas propuestas, aporta sus razones, acepta unas, rechaza
otras y orienta su desarrollo. Las aportaciones elaboradas conjuntamente
influyen en el contenido final. El proceso puede haber comenzado en el
nivel 1 y pasar al nivel 4; el cambio depende de esa elaboración
compartida, no del origen de la idea.
Nivel 5. Supervisión
humana de IA autónoma
La IA genera el contenido o producto de forma autónoma, con el humano
actuando como supervisor. El humano establece los parámetros iniciales,
pero la IA desarrolla el trabajo con mínima o nula intervención durante
el proceso. El rol del humano es validar el producto
final para su uso o entrega, asegurando que cumple con los
requisitos iniciales.
La autonomía se refiere al desarrollo del contenido o producto
encargado. Proporcionar el tema, los datos o los requisitos no impide
este nivel si la IA realiza ese desarrollo y la persona se limita a
supervisarlo. Los retoques menores posteriores no constituyen por sí
solos reconstrucción de nivel 3 ni cocreación de nivel 4. En cambio, una
redacción que solo reformula contenidos humanos ya desarrollados
corresponde al nivel 1.
Características clave
La IA genera el contenido de forma independiente, basándose en los
parámetros iniciales establecidos por la persona.
La intervención humana durante el proceso de generación es mínima o
nula, limitándose a la configuración inicial y la revisión final.
El contenido generado por la IA es el producto final en sí mismo,
que el humano valida, aprueba y utiliza directamente.
El humano actúa como un director o validador que aprueba el
resultado, a diferencia del Nivel 4 (donde es un cocreador) o el Nivel 3
(donde es un constructor).
En los ejemplos siguientes, el nivel 5 corresponde a la
generación del recurso: el cuento, el informe, el texto
histórico o el diálogo. El análisis, la comparación o el debate
posteriores son tareas diferentes y se clasifican según cómo se
realicen. Si el docente proporciona el recurso y el alumno lo analiza
sin IA, esa tarea del alumno puede ser de nivel 0. Si el propio alumno
encarga el recurso y después lo analiza, conviene describir ambas
partes; el conjunto no es un trabajo sin IA.
Ejemplos para el alumnado
Análisis literario: La IA genera un cuento o relato
breve sobre un tema o género literario específico. El estudiante utiliza
este cuento para realizar un análisis literario, identificando temas,
motivos, recursos estilísticos y estructuras narrativas. El trabajo
final del alumno no es la modificación del cuento, sino el análisis
crítico del texto generado por la IA.
Análisis de datos científicos: La IA produce un
informe completo basado en un conjunto de datos científicos, como los
resultados de un experimento o una simulación. El estudiante utiliza
este informe para realizar un análisis crítico, discutir la metodología,
interpretar los resultados y evaluar las conclusiones. El informe
generado por la IA es tratado como un documento fuente sobre el cual el
estudiante realiza su análisis.
Estudio de casos históricos: La IA crea una
descripción detallada de un evento histórico, incluyendo narrativas,
fechas clave, y actores involucrados. El estudiante emplea este texto
para realizar una comparación entre este evento y otro estudiado en
clase, desarrollando un ensayo comparativo que analiza las similitudes y
diferencias en contextos históricos.
Discusión filosófica: La IA redacta un diálogo
filosófico entre dos personajes sobre un tema ético contemporáneo. Los
estudiantes usan este diálogo como base para un debate en clase, donde
discuten las posiciones de cada personaje, analizan sus argumentos y
desarrollan sus propias reflexiones filosóficas a partir del texto.
Ejemplos para el
profesorado
Análisis de textos en clase: La IA genera un
conjunto de textos expositivos sobre diferentes teorías científicas o
conceptos matemáticos. El profesor utiliza estos textos como material
para que los estudiantes realicen análisis de comprensión, discutan en
grupos o respondan a preguntas específicas sobre los conceptos
presentados en los textos generados.
Estudio de documentos históricos simulados: La IA
produce discursos o documentos simulados de figuras históricas en
diferentes contextos. El profesor utiliza estos documentos en clase para
que los estudiantes los analicen como ejercicio de interpretación,
identificándolos expresamente como simulaciones y sin atribuirles valor
de fuente histórica auténtica, desarrollando ensayos o discusiones
basadas en el contenido generado.
Práctica de interpretación de datos: La IA crea una
serie de informes técnicos o científicos que incluyen análisis de datos,
gráficos y conclusiones. El profesor utiliza estos informes en
ejercicios de clase donde los estudiantes practican la interpretación de
datos, critican la metodología utilizada y desarrollan sus propias
conclusiones basadas en la información presentada.
Preparación para un debate: La IA redacta textos
que representan diferentes posiciones en un tema controversial. El
profesor utiliza estos textos para preparar a los estudiantes para un
debate, donde cada grupo analiza y defiende la posición presentada por
la IA, desarrollando argumentos a partir del texto base.
Asistente del MIAE
El asistente
del MIAE en Gemini Notebook permite consultar el marco, analizar
casos y explorar cómo adaptar las tareas a sus distintos niveles. Sus
respuestas se basan en el texto completo de la versión 2.1 y pueden
contrastarse con las citas de la fuente.
Perkins, M., Furze, L., Roe, J., MacVaugh, J.(2024). The Artificial
Intelligence Assessment Scale (AIAS): A Framework for Ethical
Integration of Generative AI in Educational Assessment. Journal of
University Teaching and Learning Practice, 21(6). https://doi.org/10.53761/q3azde36
Perkins, M., Roe, J., & Furze, L. (2025). Reimagining the
Artificial Intelligence Assessment Scale (AIAS): A refined framework for
educational assessment.Journal of University Teaching and
Learning Practice, 22(7). https://doi.org/10.53761/rrm4y757
Vídeo explicativo del MIAE v2.1 realizado con Gemini Notebook.
Cómo citar este trabajo:
De Haro, J. J. (2026). Marco para la integración de la IA generativa en las tareas educativas (MIAE) (v.2.1). Zenodo. https://doi.org/10.5281/zenodo.22647408
Para citar cualquier versión del marco, y no esta en concreto, se utiliza el DOI de concepto: https://doi.org/10.5281/zenodo.22647407. Este artículo es la publicación original de la versión 2.1; la edición web multilingüe está en jjdeharo.github.io/miae.
La v.2
revisada se publicó el 3 de noviembre de 2025.
Nota: Este trabajo tiene nivel 4 en este marco.
Sería insensato, y contradictorio en sí mismo, pensar que es posible hacer lo que hasta ahora nunca se ha hecho por procedimientos que no sean totalmente nuevos.
Comentarios recientes