Hace un año escribí una guía sobre el uso de la inteligencia artificial desde la terminal. Lo esencial sigue siendo válido, pero una parte importante ha quedado desfasada: casi todas estas herramientas han pasado a requerir una suscripción de pago. Quien siga hoy aquellas instrucciones se encontrará con límites y precios que entonces no existían.
Este artículo pone al día el panorama. Es una introducción breve para quien empieza: qué son estas consolas, qué cuesta cada una en septiembre de 2026, cómo se instalan y cómo se dan los primeros pasos.
Pódcast del artículo realizado por Gemini Notebook
Qué son
Estamos acostumbrados a usar la IA en una página web. Una consola de IA es el mismo modelo, pero instalado en nuestro ordenador y manejado desde una ventana de texto: la terminal del sistema. Se habla con ella igual que en el chat, escribiendo lo que queremos.
La diferencia no está en la conversación, sino en lo que puede hacer. La IA en la web no ve nuestro ordenador: hay que subirle los archivos de uno en uno y bajar después los resultados. La consola trabaja directamente en la carpeta desde la que la hemos abierto, así que puede leer, escribir, convertir y ordenar decenas de archivos sin que intervengamos. Renombrar con un criterio común las fotos de una salida, convertir a PDF los documentos de una unidad, sacar la transcripción de unos audios o construir un recurso interactivo de varios archivos son tareas que en la web resultan tediosas y en la consola se piden en una frase.
No hace falta un ordenador potente. El programa solo pone en contacto nuestro equipo con el servicio en Internet, de modo que un portátil modesto es suficiente.
Lo que ha cambiado: ahora casi todo es de pago
El cambio de este año afecta a lo esencial, que es el acceso. Lo que en 2025 era gratuito y generoso hoy está limitado o cerrado.
- Gemini CLI ya no existe para el usuario particular.
Google la limitó primero a los modelos Flash y, el 18 de junio
de 2026, dejó de atender peticiones de las cuentas personales,
tanto gratuitas como de pago. Su sustituta es Antigravity
CLI, que se instala aparte y se abre con la orden
agy. Gemini CLI sobrevive solo para las licencias corporativas de Gemini Code Assist y para quien pague por clave de API. - Qwen Code era la alternativa gratuita. Su acceso libre con cuenta de Qwen se retiró el 15 de abril de 2026 y ahora necesita un plan de Alibaba Cloud o una clave de API de pago.
- Codex, en cambio, ha ido en sentido contrario: OpenAI lo ha incluido en todos los planes de ChatGPT, incluido el gratuito, aunque en este último solo para un uso mínimo.
- Claude Code nunca fue gratuito y sigue sin serlo.
- Copilot CLI, de GitHub, tampoco funciona con el plan gratuito de Copilot.

Qué hay hoy y qué cuesta
| Consola | Empresa | Sin pagar nada | Con suscripción |
|---|---|---|---|
| Antigravity CLI | Sí, con una cuota que se renueva cada semana | Google AI Pro (21,99 €/mes) o Ultra, con cuota mayor cada cinco horas | |
| Codex | OpenAI | Sí, uso mínimo con el plan gratuito de ChatGPT | ChatGPT Go (8 $), Plus (20 $) o Pro (desde 100 $) |
| Claude Code | Anthropic | No | Claude Pro (20 $/mes) o Max (desde 100 $) |
| Copilot CLI | GitHub | No | Cualquier plan de pago de Copilot |
| Qwen Code | Alibaba | No desde abril de 2026 | Plan de Alibaba Cloud o clave de API |
Dos advertencias sobre los precios, que son los del 10 de septiembre de 2026 y conviene comprobar antes de pagar:
- El plan Google AI Plus (4,99 €/mes) no amplía nada aquí. Es el más barato de Google y resulta tentador, pero para la consola cuenta igual que no tener plan: la cuota mayor es solo de AI Pro y AI Ultra.
- Las suscripciones incluyen un límite de uso por ventanas de pocas horas. En un trabajo intenso se agota antes de lo que parece, y entonces no queda más que esperar o pagar más.
Existen también consolas de código abierto, como OpenCode, que funcionan con el modelo que se les indique, incluidos los de proveedores más económicos o los que se ejecutan en el propio ordenador. Son flexibles, pero exigen configurarlas y entender qué se está contratando, así que no son el punto de partida recomendable.
Instalación
Primero se abre la terminal del sistema operativo:
- Windows: pulsar la tecla de Windows, escribir PowerShell y abrir el programa.
- Mac: abrir Launchpad, escribir Terminal y hacer clic en la aplicación.
- Linux: buscar Terminal en el menú de aplicaciones, o pulsar CTRL + ALT + T.
Y allí se escribe una de las siguientes órdenes, según la consola que se quiera instalar. Basta elegir una herramienta: no hay ninguna ventaja en instalar las tres.
Antigravity CLI, la de Google. En Mac y Linux:
curl -fsSL https://antigravity.google/cli/install.sh | bash
Y en Windows, desde PowerShell:
irm https://antigravity.google/cli/install.ps1 | iex
Ninguna de las tres necesita ya Node.js: las tres traen su propio instalador. Si alguien tiene todavía instalada la antigua Gemini CLI, puede desinstalarla: con una cuenta personal ya no responde.
Codex, la de OpenAI. En Mac y Linux:
curl -fsSL https://chatgpt.com/codex/install.sh | sh
Y en Windows, desde PowerShell:
powershell -ExecutionPolicy ByPass -c "irm https://chatgpt.com/codex/install.ps1 | iex"
Claude Code, la de Anthropic. En Mac y Linux:
curl -fsSL https://claude.ai/install.sh | bash
Y en Windows, desde PowerShell:
irm https://claude.ai/install.ps1 | iex
Si algo falla, lo más práctico es copiar el mensaje de error y pegárselo a la IA de la web: son errores conocidos y los resuelve en un par de intentos.
Los primeros pasos
Abrir la consola en la carpeta de trabajo
Esto es lo más importante y lo que más se olvida. La IA trabaja sobre la carpeta desde la que se ha arrancado, de modo que nunca conviene abrirla en la carpeta personal ni en la raíz del disco, donde tiene a la vista todo lo que guardamos. Se crea una carpeta para el trabajo en cuestión y se abre allí:
- En Windows, abrir la carpeta en el explorador de archivos, pulsar CTRL + L y escribir powershell.
- En Mac, desde Finder, con el botón derecho sobre la carpeta y «Nueva terminal en la carpeta».
- En Linux, con el botón derecho en un espacio vacío de la carpeta y «Abrir en un terminal».
Una vez dentro, se escribe agy, codex o
claude, según lo que hayamos instalado, y se pulsa Enter.
La primera vez se abrirá el navegador para iniciar sesión con nuestra
cuenta; después ya no lo volverá a pedir.
Hablar con ella
A partir de aquí se escribe lo que queremos, en lenguaje corriente y con el mismo detalle que en la web. Conviene empezar por algo inofensivo y comprobable, como pedirle que describa lo que hay en la carpeta.


Cuando la tarea implique tocar nuestros archivos o ejecutar un programa, pedirá permiso. Se le puede dar una sola vez o para el resto de la sesión. Es la protección principal que tenemos: merece la pena leer qué pide antes de aceptar.

Cuatro comandos que sirven en todas
/muestra la lista completa de comandos disponibles, con una descripción de cada uno. Son muchos, y esta es la forma de descubrirlos sin buscar en la documentación./modelindica qué modelo se está usando y permite cambiarlo, en las tres. Conviene usarlo en lugar de fiarse de lo que se leyó en un artículo: los modelos cambian cada pocos meses. Codex y Claude Code tienen además/status, que muestra el plan y el consumo, y Antigravity CLI,/usage, que muestra cuánta cuota queda./inithace que examine la carpeta y escriba un resumen de lo que contiene, que usará como memoria a partir de entonces. Está en Codex y en Claude Code, y conviene ejecutarlo al empezar en una carpeta que ya tenga archivos; Antigravity CLI no lo tiene./exitcierra la consola, y en Codex y Claude Code vale también/quit. En las tres se consigue lo mismo pulsando dos veces CTRL + C.
Darle memoria
Cada consola lee, al arrancar, un archivo de texto en formato
Markdown con instrucciones permanentes que hay que dejar en la carpeta
de trabajo: AGENTS.md para Antigravity CLI y para Codex, y
CLAUDE.md para Claude Code. Codex y Claude Code buscan
además uno general en su carpeta de configuración (~/.codex
y ~/.claude, y en Windows %USERPROFILE%\.codex
y %USERPROFILE%\.claude), que se aplica a todo lo que
hagamos con ellas.
Es el equivalente a la personalización de los chats web, y vale la pena dedicarle diez minutos: nuestro nombre, las asignaturas que impartimos, el nivel del alumnado o la licencia que queremos en todo lo que produzca. Se escribe una vez y lo tiene en cuenta siempre.
Tres atajos que ahorran tiempo
Cuando la consola deja de dar respeto, estos tres recursos son los que más se usan a diario.
Arrancar con el trabajo ya encargado. No hace falta
abrir la consola y escribir después: la instrucción puede ir en la misma
orden de arranque, y la consola aparece ya trabajando. En Antigravity
CLI se pasa con -i, y en Codex y Claude Code basta con
escribirla detrás, entre comillas:
agy -i "Lee los archivos .txt de esta carpeta y dime qué contienen" claude "Lee los archivos .txt de esta carpeta y dime qué contienen"
Pedir algo sin llegar a entrar. Para un encargo
suelto, la opción -p devuelve la respuesta en la terminal
del sistema y termina, sin abrir ninguna sesión. Es lo cómodo para una
consulta rápida o para dejar preparada una tarea:
agy -p "Renombra las fotos de esta carpeta como salida-01, salida-02, y así" claude -p "Renombra las fotos de esta carpeta como salida-01, salida-02, y así"
Codex funciona de otra manera: usa codex exec "…", y si
la carpeta no está controlada con Git, avisa de que hay que añadir
--skip-git-repo-check.
Cuatro teclas. En la terminal el ratón no sirve de mucho, y estas suplen casi todo: CTRL + A y CTRL + E llevan el cursor al principio y al final de la línea; CTRL + L limpia la pantalla; CTRL + R, en la terminal del sistema, busca entre las órdenes ya escritas mientras tecleamos, que evita volver a escribir las largas; y CTRL + C interrumpe lo que la IA esté haciendo, sin cerrar la sesión. En Linux, además, copiar y pegar son CTRL + MAYÚS + C y CTRL + MAYÚS + V, porque CTRL + C está ocupado en interrumpir.
Antes de empezar, dos precauciones
La privacidad depende del plan. En las cuentas personales gratuitas de Google, las conversaciones pueden usarse para entrenar los modelos salvo que se desactive expresamente. Los planes de pago, los corporativos y los de Workspace for Education ofrecen garantías mayores. La regla práctica es no poner en la consola datos del alumnado ni documentación confidencial del centro, igual que en el chat web.
Conviene mirar lo que hace. Una consola de IA puede borrar y sobrescribir archivos, y se equivoca. Trabajar sobre una copia, o en una carpeta controlada con Git, evita disgustos que de otro modo no tienen vuelta atrás.
Qué elegir
Para quien no quiera pagar nada, hoy la opción con más recorrido es Antigravity CLI, cuya cuota semanal gratuita da para las tareas mecánicas con archivos, que es justamente donde la consola aporta más al trabajo diario. El plan gratuito de ChatGPT también permite probar Codex, aunque con muy poco margen.
Para quien ya pague una suscripción, lo sensato es usar la que tenga: con ChatGPT, Codex; con Claude, Claude Code; con Google AI Pro, Antigravity CLI. La diferencia entre ellas es hoy menor que la diferencia entre usar una consola y no usar ninguna.
Y si la ventana de texto se hace cuesta arriba, conviene saber que Claude, ChatGPT y el propio Antigravity tienen ya aplicación de escritorio o editor propio, con las mismas capacidades y sin terminal a la vista. La terminal es el camino más directo, no el único.
Y para decidir qué herramienta encaja con cada tipo de proyecto, La elección de herramientas para el Vibe Coding Educativo.
Vídeo del artículo realizado por Gemini Notebook
Juan José de Haro
Nota: Este artículo tiene nivel 5 en el Marco para la integración de la IA generativa.









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